Secretario de Transporte de EU advierte impacto económico severo para Canadá
El funcionario estadounidense Sean Duffy calificó de insensato que Canadá busque un conflicto comercial con Estados Unidos ante las actuales tensiones arancelarias.

El secretario de Transporte de Estados Unidos, Sean Duffy, advirtió este domingo sobre las graves consecuencias que enfrentaría Canadá en caso de escalar una guerra comercial con Washington. El funcionario calificó de insensata cualquier intención del gobierno canadiense por desafiar las medidas arancelarias impulsadas por el gobierno estadounidense, señalando que el impacto económico para el país vecino sería devastador.
Las declaraciones de Duffy ocurren en un contexto de creciente incertidumbre sobre la estabilidad del comercio regional en América del Norte. El secretario subrayó que intentar ganar una disputa comercial frente a Estados Unidos es una estrategia poco realista, dada la profunda integración de las cadenas de suministro y la dependencia económica que el mercado canadiense mantiene respecto a su socio del sur.
Aunque el gobierno canadiense ha buscado mantener canales de diálogo abiertos con la administración estadounidense, las tensiones se han intensificado en las últimas semanas. Las autoridades de Washington han dejado claro que las políticas proteccionistas actuales responden a una visión de prioridad nacional, la cual no está sujeta a negociación bajo presión externa.
Analistas económicos observan con preocupación el posible endurecimiento de las posturas en la frontera norte, lo cual genera señales de alerta para otros socios comerciales en la región, incluyendo a México. La posibilidad de que se apliquen nuevos gravámenes a productos industriales y energéticos mantiene a los mercados en una posición de cautela, mientras se esperan nuevas rondas de consultas diplomáticas.
El gobierno de México, a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores, ha reiterado su compromiso por mantener la estabilidad en el marco del tratado comercial vigente. No obstante, las declaraciones emitidas por Washington marcan un tono de firmeza que podría reconfigurar las alianzas estratégicas en el continente durante los próximos meses.


