Revelan la identidad del cirujano vinculado al pasado de Lady Di
Nuevas investigaciones señalan a Hasnat Khan como el hombre que ocupó un lugar central en la vida privada de Diana de Gales.

A casi tres décadas de su fallecimiento, el interés mediático por la vida privada de Diana de Gales sigue vigente. Recientes testimonios y análisis documentales han puesto el foco en Hasnat Khan, un cirujano de origen paquistaní que, según allegados, fue el vínculo emocional más profundo y estable que la entonces princesa mantuvo durante la década de los noventa. A diferencia de las figuras públicas con las que se le relacionó mediáticamente, Khan prefería un perfil bajo, lo que permitió que su cercanía con la aristócrata permaneciera fuera del escrutinio constante de la prensa.
El vínculo entre ambos se habría gestado en los pasillos del Royal Brompton Hospital, donde Diana realizaba visitas frecuentes para conocer de cerca el trabajo médico. Testigos cercanos a la época describen una relación marcada por la discreción y el respeto mutuo, donde la princesa encontraba un espacio de normalidad alejado de las estrictas normas del Palacio de Buckingham. Para ella, la profesión de Khan representaba un mundo de servicio y dedicación que contrastaba con las presiones de su posición institucional.
Aunque la relación terminó antes de la muerte de la princesa, los relatos de personas de su círculo íntimo sugieren que Khan fue la figura que mejor comprendió sus inquietudes personales. A diferencia de otros romances que fueron ampliamente documentados, este vínculo se mantuvo bajo reserva debido a la insistencia del cirujano por proteger su vida profesional y la privacidad de Diana. Este aspecto ha llevado a historiadores y biógrafos a reconsiderar la jerarquía de las relaciones que marcaron los últimos años de la vida de la monarca.
Este hallazgo no solo aporta una nueva perspectiva sobre la vida sentimental de Lady Di, sino que subraya la complejidad de una mujer que, a pesar de su fama mundial, buscaba constantemente la autenticidad en sus conexiones humanas. Mientras el público mexicano y global sigue recordando su legado, estas revelaciones demuestran que, más allá de la narrativa oficial, existieron espacios privados donde la figura pública buscaba refugio y comprensión real.


