jueves, 22 de octubre de 2026
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Radiografía del trabajo infantil en estados mexicanos durante 2026

Un análisis sobre las entidades federativas con mayores tasas de trabajo infantil y el contexto político actual de sus gobiernos estatales.

Redacción El Confín
Foto: yucatan.com.mx

El trabajo infantil continúa siendo un reto estructural en México, con diversas entidades federativas que presentan las tasas más altas de ocupación en menores de edad durante este 2026. Según registros del INEGI, los estados del sur y centro del país, gobernados por distintas fuerzas políticas como Morena, el PRI y Movimiento Ciudadano, enfrentan el desafío de erradicar esta práctica que vulnera los derechos fundamentales de niñas, niños y adolescentes. La problemática se concentra principalmente en sectores como el agrícola, el comercio informal y los servicios de apoyo en zonas urbanas y rurales.

En estados como Chiapas, Oaxaca y Guerrero, las administraciones estatales han implementado programas coordinados con la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) para intentar reducir las cifras de menores que abandonan la escuela para integrarse a actividades productivas. A pesar de los esfuerzos institucionales, la precariedad económica de los hogares sigue siendo el motor principal que obliga a los menores a trabajar. Los gobiernos locales, independientemente de su filiación política, coinciden en que la estrategia debe fortalecerse mediante mayores apoyos educativos y vigilancia en los centros de trabajo.

Por otro lado, entidades del Bajío y el norte del país, bajo la administración de gobiernos de oposición, también reportan indicadores significativos de trabajo infantil en zonas industriales y campos de cultivo tecnificados. En estas regiones, las autoridades estatales han propuesto aumentar las inspecciones laborales para detectar irregularidades en las jornadas de los menores. Sin embargo, los colectivos de derechos humanos han señalado que las acciones de supervisión resultan insuficientes ante la magnitud de la informalidad laboral que prevalece en las cadenas de suministro locales.

La coordinación entre la SEP y el sistema DIF es fundamental para garantizar que los menores en situación de vulnerabilidad permanezcan en las aulas y cuenten con alternativas de desarrollo. Mientras tanto, en el Senado de la República se discuten nuevas iniciativas para endurecer las sanciones contra quienes empleen a menores de edad en actividades peligrosas. El consenso entre los diferentes niveles de gobierno apunta a que la solución requiere no solo de leyes más estrictas, sino de políticas públicas que combatan la pobreza extrema en las zonas donde el trabajo infantil está más arraigado.

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