Iglesia católica pide considerar el desgaste de cuidadores en debate sobre eutanasia
Representantes de la Iglesia en México solicitan integrar la salud mental y física de los cuidadores en las discusiones legislativas sobre el final de la vida.

La jerarquía católica en México emitió este domingo un llamado a las autoridades legislativas para que el debate sobre la eutanasia y el suicidio asistido incorpore una perspectiva integral sobre el bienestar de los cuidadores familiares. El posicionamiento busca que la discusión, que permanece en el radar del Congreso de la Unión, no se limite únicamente a la voluntad del paciente, sino que considere el profundo impacto emocional y físico que enfrentan quienes acompañan a personas con enfermedades crónicas o terminales.
De acuerdo con voceros eclesiales, el desgaste de los cuidadores es una realidad que a menudo permanece invisible en los marcos legales. La Iglesia sostiene que el agotamiento emocional, derivado de presenciar el deterioro constante y el sufrimiento de un ser querido, debe ser un factor crítico en el análisis de las políticas de salud pública y los servicios de cuidados paliativos a nivel nacional.
La propuesta central de este sector es fortalecer el sistema de acompañamiento integral en lugar de priorizar medidas que pongan fin a la vida. Según la postura difundida, el Estado, a través de la Secretaría de Salud y el sistema IMSS-Bienestar, debería implementar programas de apoyo, respiro y atención psicológica especializada para las familias que asumen la responsabilidad del cuidado domiciliario a largo plazo.
El documento subraya que el cansancio extremo, a menudo denominado síndrome del cuidador, genera condiciones de vulnerabilidad que podrían influir en las decisiones sobre la vida y la muerte. Por ello, instan a que los legisladores prioricen la inversión en infraestructura de cuidados paliativos dignos y accesibles en todos los estados del país, garantizando que ninguna familia tome decisiones críticas bajo el peso del abandono institucional.
Finalmente, la Iglesia exhortó a los diputados y senadores a realizar consultas amplias que incluyan la voz de asociaciones civiles, médicos especialistas en bioética y representantes de las familias cuidadoras. La intención es que el debate nacional sobre este tema no se fragmente y pueda ofrecer soluciones reales que disminuyan la carga de sufrimiento tanto en el paciente como en su red de apoyo primaria.


